La novela "Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce", publicada en 1984 por Roberto Bolaño y Antoni García Porta, ha sido reeditada después de 22 años, junto a ella se a incluido el cuento inédito "Diario de bar", escrito por ambos. La publicación aparece bajo el sello Acantilado, del editor Jaume Vallcorba.

Acompañado por Vallcorba, García Porta dijo que el libro contiene los dos únicos proyectos "de aquella época -años 70 y 80- en la que (con Bolaño) tuvimos tantos planes, y que sólo concretamos con esta novela, que ganó el premio Ambito literario de Narrativa 1984, y el cuento".

La nueva edición lleva un prólogo de Porta en el que rememora el momento en el que él y Bolaño acometieron la estructura de la novela, con "una sensación de haber vivido una aventura sincera y divertida", y advierte que si para él "no era más que un juego", para el escritor chileno "se trataba de algo más serio, profesional diría".

Antoni García Porta, autor de "Braudel por Braudel", reconoció que seguramente no se trata de la mejor novela de los dos autores, que esta "no ha perdido con los años" y que al releerla no se ha sonrojado.

En este sentido, A.G Porta entiende que "nuestra literatura ha acabado siendo lo que prometía 'Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce', con perdedores y derrotados que se enfrentan a la vida con la única arma que tienen: la literatura".

A juicio del escritor, amigo íntimo de Bolaño hasta su muerte, es una novela "irónica, muy bestia, con una estructura extraña, con muchas digresiones", e hizo la apostilla de que es una novela policíaca "sin apenas policías".

Respecto al cuento, que ha estado en un cajón más de veinte años, comentó que siempre le ha "parecido brutal".

De hecho, en el citado prólogo subraya que "durante muchos años no podía releerlo sin sentir escalofríos" y añade más adelante que "me parece premonitorio de algo. No sabría concretar qué", aunque da a entender las similitudes entre el personaje de la narración y el propio Bolaño, fallecido prematuramente y enfermo.

Acerca de la manera en que fueron escritos ambos relatos, Porta recordó que los primeros capítulos fueron desarrollados por él con 39 grados de fiebre entre junio y julio de 1979 y luego, ya junto a Bolaño, fueron escribiendo capítulos, uno en Barcelona y el otro en Blanes, en la provincia catalana de Gerona.

La comunicación entre ambos autores, hasta que el autor chileno tuvo teléfono, se hacía por carta, de manera que A.G Porta conserva de esa época una correspondencia interesante, que quizá algún día decida publicar.

Una vez terminada la obra, Bolaño inició un peregrinaje por todas las editoriales imaginables y envió el manuscrito a cuantos premios literarios pudo, incluso de pequeños pueblos, porque necesitaba el dinero de sus dotaciones.

Finalmente, en 1984, consiguió ganar el premio Ambito Literario, convocado por la editorial Antrophos, con la mala suerte para los dos autores de que no tenía dotación económica.