Una vez ya exhibido el último capitulo de LOST en AXN (dos días después que en ABC), es que público mi reflexión sobre el final.
Gran parte del lunes y el martes, he podido leer y escuchar comentarios tanto de amigos como de la prensa chilena, sobre este acontecimiento “televisivo”1 encontrándome con varios que se manifiestan decepcionados con el desenlace. “Al final era la primera teoría que teníamos muchos”, le escuche a uno, “Al final estaban todos muertos” leí en Facebook y en Twitter, yo no estoy de acuerdo.
Me parece errada la posición de afirmar que todos estaban ya muertos. Creo que no es tan simple como eso, pues no se entendería la idea del despertar/recordar de los protagonistas en el mundo paralelo, si estos no hubiesen tenido una conexión real en la vida y en la isla, o sea, si hubiesen estado todos muertos al llegar a la isla, jamás hubiese existido la interacción, y todo solo pudo ser la agonía de uno de los protagonistas quien se paso el rollo antes de morir.
Creo que el final trata de la redención. Todos los pasajeros del Oceanic 815 llevaban existencias por a, b, c motivo, miserables, y a cada uno (o a casi a todos) tarde o temprano le llega el momento de la redención a través del desarrollo de la serie.
¿que si al final estaban todos muertos? Claro que si, pero eso no significa que todos murieran en la isla o antes de llegar a ella, al final la única certeza que tenemos como especie es que en algún momento nos vamos a morir.
Desde mi modesta opinión, creo que todo lo que pasó en la isla fue real, y terapéutico para cada uno de los personajes, ya que ante la adversidad fueron capaces de unirse, de aceptar las diferencias, de potenciar sus habilidad en post del bien colectivo, y fue tan trascendental lo que aconteció, que en el último momento debían acompañarse hacia el fin, y aquí recurro a lo que Paulina (mi pareja) dijo: “¿no crees lo “cool” que sería que cuando estas muriendo, el camino hacia la luz, lo hagas acompañado de la gente a la cual amaste y con la que compartiste lo bueno y lo malo?” y eso es exactamente que creo que es lo pasa en el final de la serie, este universo paralelo es quizá es una metáfora del túnel que dicen que existe cuando uno muere, en este universo no hay un tiempo lineal, y tampoco no todos están preparados para viajar a la luz.
Quizá algunos esperaban un final más gore, con muertos y una batalla final, pero se decepcionan cuando la última batalla es casi a nivel intelectual, cuando Jack y el falso Lock, ven a Desmond como la herramienta para culminar sus misiones, y no tienen la serie mucho de esto? Esta plagada de citas filosóficas (no solo en el nombre de varios de los personajes) y tiene un trasfondo que Simone Regazzoni en su libro denomina como “filosofía pop”.
Al final quedan muchos cabos sin atar, pero es ahí lo magnifico de la serie, que aburrido hubiese sido que te lo explicaran todo, pues traicionaría la idea de imaginar y realizar conjeturas, que desde un principio no movió como audiencia.
Me gustó el final de LOST, y claro los productores estaban conscientes de que es imposible dejar a todos satisfechos, pero creo que pueden estar tranquilos ya que nos han dado 6 años de la mejor televisión que hemos visto.
1Según informaciones de prensa el último episodio de LOST alcanzó en EE.UU 13 millones de telespectadores, lo que es considerado bastante bajo, en comparación con la audiencia de otros episodios finales de series. Me atrevo a señalar que este numero podría ser cuestionable, ya que gran parte del público seguidor de LOST, siguió las últimas temporadas por internet, lo que no es a la fecha cuantificable.
En el marco del 